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December 5, 2012
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Avanzas por las polvorientas ruinas mientras la nieve cae suavemente sobre los cerezos en flor. Alzas la mirada al cielo nocturno y contemplas una luna amarilla, alta redonda e inalcanzable.
De repente, te estremeces con la visión de unas sombras desiguales deslizándose por el vetusto templo. Entonces giras sobre tus talones tan solo para ver la más negra oscuridad en los corredores que se extienden kilómetros y kilómetros detrás de ti.
Un aullido escalofriante, procedente de todas partes al mismo tiempo te hiela la sangre, y comienzas a andar, presa del terror, cada vez más deprisa, mirando a cualquier sombra sospechosa. Tu precipitada huida se vuelve más frenética, y termina conduciéndote al mismo corazón de la siniestra estructura… De pronto, atisbas cómo una indescriptible silueta salta a uno de los cerezos más cercanos a ti. Y contienes la respiración, esperando que el singular cazador salte sobre tu tembloroso cuerpo y te entregue a los brazos de la Oscura Dama del Olvido. No sucede nada, y los hambrientos ojos permanecen entre el follaje con una mirada ansiosa.
Tu creciente pánico nubla tus sentidos, y miras a todas partes, pero sin verlas en absoluto. Toda tu atención se centra en correr, correr todo cuanto te permitan tus piernas y rezar porque sea suficiente para despistar a tus perseguidores y huir del templo.
Pero, a pesar de tus esfuerzos, la laberíntica distribución de los pasillos tan solo te desorienta a ti. Entonces surge ante ti la esbelta sombra de tu asaltante, recortada por la amarilla luna. Te ronda, aguardando a que la debilidad te pueda para que así no seas capaz de defenderte de su ataque.
Cambias de dirección bruscamente, con la esperanza de sorprenderlo, mas tropiezas con una roca y caes rodando por una larga escalinata. Cuando finalmente te estrellas contra el suelo, te hayas boca arriba. Mientras te desvaneces en el reino de la inconsciencia debido al golpe, te das cuenta de que ha dejado de nevar, y que el cielo se ha encapotado al tiempo que la niebla se alza. Antes de perder el conocimiento, piensas que te despertarás muerto, o que no lo harás en absoluto, y…desapareces.
Sin embargo, a diferencia de lo que pienses, este, no es tu final. Minutos después te levantas sorprendentemente vivo y observas con horror los cientos de miles de cuerpos que adornan la sala. Algunos recientes, otros medio momificados, otros son huesos blanquecinos, y otros, montones de polvo. Aquellos que aún conservan su forma se encuentran en poses dramáticas, de pleno inmersos en un grito eterno y silente.
Tu corazón late desbocado mientras la niebla se espesa y dificulta tu visión. Avanzas torpemente hasta uno de los cuerpos, que ha atraído tu atención. Te agachas y te recorre un escalofrío al examinar la espada y el esqueleto. Claramente, el susurro del viento te trae una sola palabra: Vuélvete.
Tomas en tus manos el arma del esqueleto para encararte a tu enemigo. El mango está frío al tacto y la herrumbrosa hoja cruje cuando la extraes de la cavidad torácica del muerto como si una macabra versión de Excalibur fuese.
Entonces, giras sobre tus talones con el arma puesta y el valor en el pecho, que se desvanecen instantáneamente, al verte salpicado por tu propia sangre.
No ves un enemigo. No ves un atacante. Tan solo el leve destello del que fue precedido el mortal corte.
Caes de rodillas y la espada resbala de tus manos. Tu vista se nubla, te desangras lentamente, puedes oír con total nitidez cómo mueren tus células, una a una, con un grito agónico.
Sólo cuando te desplomas en el suelo, presa de los últimos estertores que anuncian el final de tu vida; solo cuando tus últimos latidos se apagan y la luz se extingue en tus ojos vidriosos; solo entonces alcanzas a escuchar una voz etérea e insustancial, traída por el viento de ningún lugar:

Eres afortunado, mi enemigo, pues tan solo has de pagar el precio de tus acciones una vez. Yo nunca he parado de pagarlo…
Y entonces…el Olvido.
Silent Role. Un trabajo que hice hace tiempo pensando en maximizar todo cuanto pudiese la figura retorica del silencio y angustiar al lector. Espero lograrlo.

La frase final es una cita literal a una carta de Magic The Gathering: The Cursed Ronin. En realidad Gran parte de la historia me la inspiró la imagen de esta carta.

Historia © burse93 (yo).
:iconkirbecio:
kirbecio Featured By Owner Dec 6, 2012
Buenisima historia burse, has pensado en pasarlas al ingles? segguro que captas mucho publico ^-^
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